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martes, 29 de junio de 2010

A MI QUERIDA MARIA EUGENIA ANGELERI


A Euge mi Angelito que subio al cielo en una madrugada de Noviembre.
Tu sonrisa fresca, tus ganas de abrazarte a la vida, tus sinsabores amargos y cada paso que dabas estan en estas lineas.
Pasaron poco a poco los meses, que me dejaron sin tu sonrisa, la voz calida de una niña buscando el afecto que tenia para darte.
Eras la luz de cada mañana, que entre mate y mate deborabamos las horas haciendonos compañia.
Se fueron con tus quince años cumplidos, todas las ilusiones de amor, toda la juventud que te robo la vida.
Dejaste tu presencia marcada en cada mirada, en la sencillez de una palabra, en las lagrimas de tus amigas, en la puerta de tu casa.
Se callaron las aves aquella mañana, solo el dolor de tu despedida tan tragica, tan repentina, sin sentido fue tu partida.
Sabes que no voy a olvidarte, estas en cada hoja que vuela en el viento.
Estas en cada grito que escondo, eras quien me alentaba y yo quien te animaba en tus decepciones.
Con solo quince años, tenias la vida por delante, tenias sueños por cumplir y todo quedo truncado.
No es esto una poesia a tu memoria, son las palabras que quizas nunca te dije, o quizas las ganas de decirtelas ahora.
Fuiste mi amiga, sos mi amiga, mi angel que mira desde lo alto que junto a tu hermana y tu padre me miran en este dia que te estoy escribiendo.
Ya no quiero llorarte, quiero tan solo recordarte, y recordar los momentos que me regalaste. Quiero recordarte con tu vestido de quince, con tu sonrisa abierta, con la frescura tipica de una niña llegando a la adolescencia.
No se aun porque me abandonaste.
No se porque el cielo necesitaba tu presencia.
Porque la vida te golpeo duro hasta el dia en que partiste, si fue plena no lo se, se que hubieron carencias, pero pese a todo nunca fuiste una niña resentida.
Te quise tanto, te quiero tanto, no voy a decirte adios, sino hasta luego.
Hasta el dia en que Dios decida que volveremos a encontrarnos.
Jueves 19 de abril de 2007

Por Gabriela F. ©