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martes, 29 de junio de 2010

CANTO DE PRIMAVERA


Mañanas de sol en un espacio que es mío, debo dejar abiertas las ventanas de la siesta para poder resolver los misterios de este nuevo día quiero beber de a uno los rayos de este astro estelar quiero embriagarme en su calor quiero devolverle a la vida la gracia de estar viva.


Nada puede empalidecer este verano esta primavera de nubes blancas y sueños de amor.
Quien fuera el pintor de los colores que se desvanecen al anochecer creando un cielo azul con puntos plateados que velan por mi dormir...


En este punto en que la vida se conjuga con los aromas cálidos del amanecer y las dudas que anteriormente tenia ya se han marchado que las vitaminas mas energizantes son el deber y el hacer cuando quedan vacías las manos de tantas caricias que han dado; ahí me doy cuenta que he vivido que estoy viva y que sigo viviendo porque cuando encuentro mis manos secas busco en los bolsillos de esta mañana y encuentro montones de besos y me llenas con tus caricias y me ahogas en el mar brillante de tus labios.


Y es por eso que esta mañana es especial es ese instante en que quiero sobrevivir al tiempo que se escapa inexorablemente tras las agujas de un tirano reloj es el tiempo que no se detiene a contemplar la magnificencia de esta primavera de este verde que rodea la casa de este olor a savia que emana de todos los costados de la tierra.


Quien pudiera congelar al tiempo para que perdurara tan solo un momento mas, un momento mas para compartir para saber que la vida es eso, compartir de momentos que a uno le parecen que son los únicos e irrepetibles.


Entonces dejo de escribir, me voy yendo a contemplar las aguas del río, me voy con esta vida que grita en mi interior me voy a fundirme en los colores de esta primavera que comienza.

Por Gabriela F. ©